Aunque ya se aprobó en primer debate el proyecto de ley que busca hacer obligatoria la enseñanza del mandarín (chino) en las escuelas privadas y públicas de Panamá, la medida no deja de despertar sentimientos encontrados.
El Diputado del partido Unión Patriótica, Arturo Araúz es quien propuso el proyecto basado en la importancia que tiene China y Taiwán en este nuevo mundo de comercio.
Pero el problema parte desde la disponibilidad de educadores capaces de enseñar la lengua. En Panamá, el inglés también es obligatorio en las escuelas y aunque las escuelas privadas (con sus excepciones) mantienen un elevado nivel, la educación pública carece de la capacidad de graduar alumnos con un inglés lo suficientemente bueno como para ser competitivos.




